El "Eje del Mal" en la Triple Frontera Buenos Aires, Argentina - Claudia Korol*, para Adital - Mientras las imágenes de la CNN anuncian la "liberación de Bagdad" por parte de las tropas invasoras anglo-norteamericanas, y Bush amenaza con el exterminio completo de los pueblos que resisten a sus pretensiones imperiales, integrantes todos del "Eje del Mal", se encienden las luces de alerta en la Triple Frontera de Argentina, Paraguay y Brasil, donde el gobierno argentino pretende autorizar el ingreso de marines norteamericanos. El tema está en debate en distintos ámbitos políticos y jurídicos. En estos días se intenta iniciar en la Comisión de Defensa de la Cámara de Diputados el análisis del proyecto de ley remitido por el presidente Eduardo Duhalde, que autoriza el ingreso temporario al país de personal militar extranjero para realizar ejercicios militares. La iniciativa faculta al Poder Ejecutivo a otorgar privilegios e inmunidad al personal militar de otros países durante su permanencia en el país. El pedido de EE.UU. de inmunidad para su personal ante un posible requerimiento por la Corte Penal Internacional fue el factor que impidió en octubre del año pasado la realización de maniobras con la presencia de marines norteamericanos en la provincia de Misiones, según lo admitió en conferencia de prensa realizada en el día de hoy, 9 de abril, el Ministro de Defensa Horacio Jaunarena. En los años anteriores (2000 y 2001), se habían realizado en la provincia de Salta los Operativos Cabañas, con la participación de 1500 oficiales de Chile, Bolivia, Ecuador, Paraguay, Perú y Uruguay, dirigidos por el Comando Sur del Pentágono, sin la debida autorización del Congreso Nacional. Según documentos del gobierno argentino, el objetivo de ese entrenamiento sería crear un "comando militar unificado" para combatir el "terrorismo en Colombia, además de un campo de batalla compuesto por civiles, organizaciones no gubernamentales y potenciales agresores". El comando actuaría en la región de la Triple Frontera entre Brasil, Paraguay y Argentina. El comandante en jefe interino del Comando Sur del Ejército estadounidense, Gary Speer, al informar al parlamento norteamericano sobre la "Guerra contra el terrorismo y la política estadounidense en Colombia" sostuvo que existe en la Triple Frontera una amenaza terrorista que si "no es expuesta y removida, representa un potencial de peligro tanto para nuestra seguridad nacional como para la de nuestros vecinos". También informó que las fuerzas de inteligencia (CIA, FBI) monitorizan "actividades terroristas desde hace años, incluyendo incidentes como los ataques con bombas contra la embajada israelí en Buenos Aires y la sede mutual judía en la Argentina, en 1992 y 1994, atribuidos a Hezbolá". Estas acusaciones, sin embargo, nunca fueron demostradas, ya que se basaron en pruebas pueriles, como la constatación del envío de remesas de dinero de la comunidad árabe (viven en la zona, desde los últimos 50 años unos 15.000 árabes) a familiares en sus países de origen, así como las comunicaciones telefónicas realizadas frecuentemente. Lo cierto es que la Triple Frontera es una región estratégica para los Estados Unidos, como puerta de acceso a la región amazónica, como reserva de agua dulce una de las más importantes del mundo- y por sus riquezas ecológicas. También se puede analizar la intención del gobierno norteamericano de establecer un lugar de control permanente sobre la región, en la que cobra fuerza la resistencia de los movimientos de campesinos sin tierra de Brasil y Paraguay, a quienes en diferentes documentos señalan como una posible "amenaza" para los intereses estadounidenses en su patio trasero. Para este año están anunciados también ejercicios militares con la presencia de marines norteamericanos, en las provincias de Mendoza y San Luis. Todos ellos son parte de la preparación de una eventual intervención militar conjunta de los ejércitos latinoamericanos, comandada por Estados Unidos en Colombia, en los marcos del desarrollo del Plan Colombia. Apuntan simultáneamente a ir dejando establecidas las premisas para una presencia militar de EE.UU. permanente en Argentina, que se extendería hasta la región más austral. La población de Tierra del Fuego denunció que el gobierno provincial cedió tierras para la instalación de una base estadounidese que realizará "estudios nucleares con fines pacíficos", cuya instalación será en la ciudad de Tolhuin, en el centro de la isla, y se movilizan para impedirlo. También en las provincias de Misiones, de Mendoza y San Luis, hay movimientos populares que intentan resistir la presencia norteamericana en la región. La coordinación de estos esfuerzos, a partir de la convicción de que la militarización de América Latina es parte del plan estratégico de EE.UU. para avanzar en el dominio del mundo, es uno de los temas centrales que se analizará en la II Asamblea Nacional de Lucha contra el ALCA, como parte del Encuentro Regional por la Soberanía y la integración de los Pueblos, contra el ALCA, la Deuda y la Guerra que se iniciará en el día de mañana, jueves 10 de abril, en la ciudad de Buenos Aires. *Claudia Korol es secretaria de redacción de la revista América Libre Citado en Agencia de Información Frei Tito de América Latina ADITAL, 9 de marzo de 2003. www.adital.org.br